Y fueron felices para siempre


Madrid, mayo de 2004

Con motivo de la boda de Su Alteza Real el Príncipe de Asturias Don Felipe, con Doña Letizia Ortiz Rocasolano, Madrid se vistió de fiesta.

Empezaba una semana especial y ajetreada. El tiempo acompañaba y más de 250.00 personas se acercaban cada noche para ver el espectáculo de luz y color ofrecido por el ayuntamiento de Madrid.

Los preparativos

Bajo un cielo de excepción, el jueves se ultimaban los preparativos para el gran día. Con una noche tan hermosa parecía mentira que el sábado fuese a llover. Pero así lo estimaban los que saben y por eso se tuvo que instalar una  pasarela de acceso a la catedral. Llegado el momento, si llovía, por ahí tendrían que pasar los invitados.

 

 

El 22M, los detalles

"La decoración de la Catedral

El responsable de la decoración interior de La Almudena fue el arquitecto Ignacio Vicens.

La decoración del templo fue sobria. Aparte de flores blancas y plantas verdes, se instalaron una serie de tapices históricos de las Colecciones Reales (siglos XVI, XVII y XVIII). Esta fue una ocasión única para contemplarlos juntos, ya que por falta de espacio ni siquiera en el futuro Museo de Tapices se podrá reunir tal cantidad.

Concretamente se colocaron 22 tapices de carácter eminentemente religioso:

  • Serie "Los Honores", en el presbiterio de la Catedral.

  • Serie "La Creación", realizada en el S. XVIII por la escuela flamenca.

  • Serie "Los Hechos de los Apóstoles", que representan a San Pablo.

  • Serie "La eucaristía", cutos cartones fueron dibujados por Rubens y la manufactura es de Jan Raes.

  • La serie "Historia de José, David y Salomón", fabricados en el S. XVIII en la Real Fábrica de Tapices.

Por otro lado, la catedral estrenó oleos y vidrieras para la Boda Real. Kiko Argüello, fundador del Camino Neocatecumenal, ha pintado siete grandes frescos de tres metros de altura sobre los arcos neogóticos de la girola, componiendo en palabras de su autor "una corona mistérica". En el centro presidiéndolo todo un Pantocrátor blanco sobre fondo azul. y a los lados las pinturas que representan los momentos fundamentales de la vida terrenal y celestial de Cristo. Bautismo, transfiguración y crucifixión, a su izquierda y tumba vacía, ascensión a los cielos y venida del Espíritu Santo en Pentecostés, a su derecha.

Estos murales de estilo bizantino se contraponen a las vidrieras, de estilo moderno, y situadas siete de ellas por encima de los frescos y una octava bajo los murales. Éstas han sido realizadas en la isla de Murano. El conjunto de vidrieras recorre, gracias a los colores de la tradición iconográfica, la vida de la Virgen: el oro, del amor a Dios; el verde, de la esperanza; el azul oscuro, de la muerte; el rojo, de la sangre; el gris, de la amargura; y el azul claro, de la Inmaculada Concepción

La del centro está dedicada a María y las demás a la Palabra, un término que se repite en castellano, latín, hebreo, ruso, griego y siríaco. La octava vidriera representa a Cristo Resucitado.


La decoración del Palacio Real

 

Las paredes interiores de las arcadas del Patio del Príncipe y de la galería superior, donde tuvo lugar el banquete nupcial, se decoraron con un total de 58 tapices de la misma colección de Patrimonio Nacional. Algunos de ellos se fabricaron para las bodas de emperador Carlos V y del rey Felipe II, y se han expuesto tan sólo en dos o tres ocasiones:

  • Serie "Los Amores de Vertumno y Pomona", nueve tapices que se colocaron en la fachada norte.

  • Serie "Los sufrimientos de Cupido", cinco paños elaborados en Bruselas en el siglo XVII.

  • Serie "La Historia de Faetón", seis tapices que tiempo atrás decoraron las paredes del Palacio del Buen Retiro.

  • Serie "Historia de la Gran Zenobia, Reina de Palmira", que representan las virtudes humanas.

  • Serie "Las vicisitudes del amor humano", cuyos cartones son de Justus Van Ermont.

  • Serie "La Conquista de Túnez", diez paños que se colocaron en la galería superio del Patio del Príncipe.

Además de los tapices, en las fachadas principales del palacio se colgaron 72 reposteros: 17 con los escudos de las comunidades autónomas, de nueva fabricación y que se colocaron en la fachada este; 52 con los escudos de las provincias, que se utilizan en actos solemnes, y que se colocaron en la fachada sur; y 3 con los escudos de Felipe V, Juan Carlos I y el Príncipe de Asturias, que se colocaron en el interior del Patio del Príncipe.

Los 2.500 m2 del Patio del Príncipe se cubrieron con una carpa a dos aguas, la más grande y a mayor altura que jamás se ha instalado en España. Su peso ronda las 40 toneladas y se situó a 32 metros del suelo.

 

 

 

Los 1.400 invitados se sentaron en 129 mesas redondas (103 en el patio y las otras 26 en la galería superior) con capacidad para ocho o diez comensales, y una mesa principal, alargada y con capacidad para un máximo de 50 cubiertos. Todas ellas presididas por centros de flores diversas.

Los manteles fueron de color crema; las sillas, dorado viejo; la moqueta, color crudo sobre una tarima. y sobre ella alfombras de Patrimonio Nacional.

La mesa presidencial contó con vajilla, cristalería y cubertería de las Colecciones Reales. En concreto, se utilizó la vajilla oficial de los Reyes, cuyos platos son blancos, con el borde en azul y el filo de oro y el escudo de la Casa Real, fabricada por Santa Clara; la cristalería de Bacará, transparente y con el borde también en oro, y los cubiertos procedentes de los reinados de Alfonso XII y Alfonso XIII. Tanto la vajilla como la cristalería y la cubertería que se utilizaron en el resto de las  mesas fueron alquiladas.

Las cifras de la decoración municipal

  • 180.000 abanicos se prepararon para repartir entre el público que asistió al paso del cortejo.

  • 150.000 flores, plantas y setos se colocaron a lo largo del recorrido nupcial. De ellas, 17.000 han sido donadas por la embajada de los Países Bajos en España.

  • 1,2 millones de flores en los 21 distritos municipales.

  • 35.000 metros de tela forraron las vallas de protección.

  • 5.000 vallas de protección se dispusieron a lo largo del recorrido.

  • 400 gallardetes decoraron las farolas.

  • 4 colores predominarán a lo largo del recorrido: amarillo, blanco, plata y rosa.

  • 500.000 vatios de luz se necesitaron para iluminar los edificios.

  • 400 decoradores y paisajistas.

  • 3.800 funcionarios, en total, participaron en el dispositivo que empezó a las 24.00 horas del día 19. Entre éstos:

  • 2.100 policías municipales,

  • 733 efectivos del SAMUR (Servicio de Asistencia Municipal de Urgencia y Rescate),

  • 40 bomberos,

  • 320 jardineros,

  • 300 voluntarios.

  • 192 cipreses y olivos formarán el "Bosque de los ausentes" en recuerdo de las victimas del 11-M.

  • 50.000 planos especiales editados para la ocasión

 

El logotipo

M MAYO 2004Esta fue la leyenda del logotipo de la Ciudad de Madrid para el enlace real, obra del diseñador grafico Jacobo Pérez-Enciso. La M, de Madrid, es la misma que utilizó Gianbattista Bodoni en el siglo XVIII para que se utilizara durante la Ilustración. Dicha M se inspira en las inscripciones de la Puerta de Alcalá"

 

 

 

El lunes, vuelta a la normalidad

A pesar de que aun se nota el paso de la fiesta, el desmantelamiento de la ornamentación es patente. Madrid tiene hoy cierto aire de tristeza. Los camiones del catering han empezado con el traslado del material de la recepción y ya no queda alfombra roja entre el palacio y la catedral ni vallas en las calles.

 

 

 

 

 

Sigue el mal tiempo y aún así cientos de vecinos y turistas hacen cola para poder entrar al Palacio Real. La catedral estará cerrada hasta el jueves pero el palacio puede ser visitado hasta el miércoles para ver los tapices y la carpa utilizada para el banquete de la boda:

HORARIO: Día 24 de 15,30 a 20,30 horas

Días 25 y 26 de 9,30 a 20,30 horas


Descripción de la decoración de la catedral y del palacio tomada del  Patronato de Turismo de Madrid con autorización del Departamento de Atención Telemática del Ayuntamiento de Madrid.