Artículo del guía: Patricia Ferrari
Comunidad de Decoración de Temalia
Fecha de publicación: 30/10/2001
Si no te dio tiempo a lavarle la cara a tu casa este verano, no te
preocupes, aun puedes darle un giro a la decoración de tu hogar. Son
tantos los complementos que hay en casa y tantas las posibilidades de
cambiarlos con un poco de color, pintura y paciencia que se puede
conseguir con una pizca de empeño.
La tapicería es algo importantísimo en una casa. Es lo que enmarca la
decoración y destaca por su ubicación, tono y material. Si no se quiere
seguir viendo siempre las mismas cortinas existen dos opciones: renovarlas
cambiándoles el color o la forma de colgarlas, o colgar un tejido nuevo.
Las dos opciones son buenas. Todo depende del desembolso económico que se
pueda hacer y el tiempo del que se disponga.
En otros artículos he comentado que el diseño de interiores va en línea
paralela con la alta costura. Los mismos tonos, las mismas telas, la misma
moda. Claro que no es igual comprarse un par de pantalones y un jersey
cada temporada que cambiar la decoración total de la casa según se
lleve. Por eso la creatividad juega aquí un papel muy importante.
Tintes e imaginación
Si en otoño imperan los tonos marrones y beiges, quizá se puedan
incorporar en casa detalles en esos colores. A lo mejor le quedarían bien
unos alzapaños para sujetar las cortinas, contrastando o combinando con
el color que ya tiene el tejido. O se puede colocar una tela a juego
enrollada en la barra de colgar. O bordar un detalle. También incorporar
apliques al crochet o grandes pañuelos colgando entre los dos paños.
Cualquier detalle que cambie la estética de lo que ya se tiene y deseamos
modificar. Si se dispone de visillos, una opción es cambiar las caídas y
recógelas a un lado o anudarlas en el centro.
¿La tela que ya tenemos se puede teñir? Hay que mirar en la etiqueta
para ver de qué material es, y comprobar si admite el tinte, si lo
absorberá todo o quedará muy clarita, si tiene que ser en frío o en
caliente, si encogerá o no. Una vez comprobados todos estos detalles técnicos,
uno se puede iniciar en la aventura del color. Sólo se tiene que idear el
diseño, de manera que haga juego con los cojines o con la lámpara de la
mesilla. O quizá con la alfombra. O con todos a la vez. Echa a volar tu
imaginación y consigue un diseño realmente exclusivo. Existe una técnica
antigua que vuelve dentro de la influencia que los países orientales y
africanos están teniendo otra vez sobre la decoración, y es la del batik.
Es un modo de pintura por omisión: según el dibujo que se quiera
conseguir se cubre algunas zonas de la tela con cera caliente y luego se
la sumerge en diferentes baños de tinta. La cera preserva la zona que no
se quiere tintar. También sirve para hacer reservas de zonas que se
desean de otro color. De esta forma, una antigua sábana se puede reciclar
en cortina con este método.