Artículo del guía:
Patricia Ferrari
Comunidad de Decoración de Temalia
Fecha de publicación: 30/03/2001
El hogar es sinónimo de descanso, intimidad y reunión. A la hora de
comprar o diseñar una vivienda, se contempla que cuente con espacios de
ocio y al aire libre, ya sea un balcón, una floreada terraza, un
acogedor patio o un pequeño jardín. Cada vez se impone más conseguir
nuestra pequeña parcela privada.
Los espacios verdes son el pulmón de las ciudades. El jardín lo es
para la casa. El contacto con la naturaleza devuelve el equilibrio a la
persona. Por ello, se intenta recrear aunque sea a pequeña escala. No
siempre se puede contar con un sitio amplio para incorporar un jardín a
la vivienda, pero lo que importa no es tanto la superficie destinada al
mismo, sino el aprovechamiento que hagamos de ella.
Proyecto de jardín
Como punto de partida es necesario un minucioso estudio del terreno. Se
empieza por realizar las mediciones oportunas en el lugar. Conviene
también confeccionar un pequeño boceto, señalar la orientación,
marcar los accesos y tomar anotaciones sobre las vistas del futuro jardín.
El sol, las corrientes de aire, y las sombras arrojadas por edificios
vecinos o árboles cercanos son datos significativos a la hora de
decidir. En un jardín se pueden desarrollar diferentes tareas, es
importante saber en cada caso en particular cuales serán. Desde la
instalación de una barbacoa, hasta una zona para tender la ropa. Desde
un espacio para juegos hasta un lugar para comer.
Las actividades se ubicarán según los datos recogidos: la mesa al
resguardo del viento, quizá debajo de una pérgola, la parrilla cerca
de ella, el tendedero donde de más el sol, los juegos en espacios
seguros y que se puedan ver desde la casa. La labor más delicada será
diseñar cada rincón de la parcela teniendo en cuenta los árboles,
arbustos y flores que se utilizarán. La foliación de las plantas, sus
diferentes tonalidades, el tamaño y el aroma ayudarán a elegir.
Para conseguir armonía en el jardín es fundamental el equilibrio entre
las masas. Se puede lograr tanto a través de grupos de plantas, como
compensando con volúmenes arquitectónicos. El jardín es una
prolongación de la vivienda, y como tal debe ser tenido en cuenta desde
el comienzo del diseño de la misma.
Diferentes estilos
Existen múltiples referentes de jardines que provienen de la antigüedad.
El agua es el elemento común a todos ellos, ya sea el japonés, el árabe,
el egipcio o el persa. Ésta cumple una doble función: asegurar la
supervivencia de las plantas y formar rincones acogedores con pequeñas
fuentes o estanques. Antaño, el agua tenía casi siempre connotaciones
religiosas, y hoy es un recreo para los sentidos.
Otro elemento que combina a la perfección con todo tipo de jardines es
la madera. Lo más habitual es instalar una plataforma para la zona de
mesa y sillas, y también colocar muebles de teca.
La luz también es fundamental en todos los proyectos, y aquí cobra
valores escenográficos. Si bien se tiene en cuenta en todos los caminos
y circulaciones que se generan, también se puede utilizar para realzar
algunos sitios. Las luminarias que se clavan en la tierra y que se
pueden mover son muy practicas para mostrar diferentes detalles del
paisaje, según la floración y la época del año.