Artículo del guía: Patricia Ferrari
Comunidad de Decoración de Temalia
Fecha de publicación: 23/03/2001
Sillón de Mies
van der Rohe
El mueble moderno de los años 20 no deja de asombrar. Volvió en los 50,
luego en los 80 y ahora sorprende con el nuevo siglo. Tubos metálicos,
maderas laminadas, plásticos y pieles combinados genialmente dan como
resultado piezas de exquisito diseño. Algunas han sobrevivido a través
del tiempo para ser hoy clásicos que se recrean constantemente.
El sillón Wassily fue diseñado en 1925 por el húngaro Marcel Breuer,
maestro de la escuela Bauhaus, y fue el primero realizado en tubo de
acero. El Gran Confort fue creado en 1929 por el arquitecto suizo Le
Corbussier, es de estructura tubular con cojines de pluma forrados en piel
y es un tradicional en la alta decoración. El modelo Barcelona, del también
arquitecto alemán Mies van der Rohe, fue fabricado en 1929 en acero
cromado y piel y es una pieza única.
Todos ellos se han convertido en el prototipo de innumerables versiones
que se realizaron posteriormente. Y se incorporan no sólo a las salas de
espera de hoteles de lujo y a grandes sucursales bancarias, sino también
a los salones de nuestros hogares. Esta moda actual que imita a la antigua
es lo que se ha dado en llamar estilo 'retro'. Y lo 'retro' está de moda.
Se vee en los coches y en la ropa. En las gafas y en los bolsos. Y cómo
no, en el mobiliario.
Ganar espacio en el salón
El tresillo está en desuso. El conjunto de un sofá y dos butacas que
hacen juego ya no es funcional, porque los dos sillones de una plaza
ocupaban mucho espacio, muchas veces 1 metro cuadrado cada uno. Además de
la circulación que generan. Es mucho más práctico poner un sofá de
tres plazas y dos sillones en otro estilo y de medidas más reducidas.
Otra opción es un sofá de tres plazas y otro de dos, acompañados por un
sillón relax. Así ganamos en superficie libre y la composición se
enriquece.
Se pueden encontrar sillones para todos los gustos: de estilo nórdico
para un ambiente clásico, al que sus maderas y pieles aportan calidez y
elegancia, tapizados en telas estampadas para un entorno tradicional, o
inchables de plástico para un escenario informal y juvenil.
Diseño ergonómico
Entre todos, el sillón relax toma protagonismo y realza la zona de
lectura y ocio. Es una pieza dúctil que podemos incorporar a cualquier
rincón del salón o cuarto de estar, ya sea de estilo clásico o
vanguardista. Si escogemos colores o materiales que contrasten, podemos
formar un conjunto equilibrado de gran belleza estética. Un revistero,
una alfombra y una buena iluminación serán el complemento ideal.
Actualmente, la ergonomía llega al diseño de mobiliario doméstico en
una búsqueda por reducir la fatiga y el estrés, y mejorar así la
calidad de vida. Se trata de una técnica interdisciplinaria cuyos orígenes
se remontan a los años 60 y 70, y que nace en el seno de la industria
para solucionar problemas de mutua adaptación entre el hombre y la máquina.
La forma de recoger la cabeza, los brazos y la cintura está perfectamente
calculada para lograr un todo entre persona y asiento. Existen modelos que
vienen acompañados de un reposapiés para facilitar mejor el descanso.
También se encuentra la opción reclinable, que en algunos casos
incorpora varios dispositivos para disfrutar de una sesión de masaje.
La industria actual ofrece una amplia gama de sillones, con un diseño tan
cuidado como el de antes pero con la ventaja de los materiales contemporáneos.
La producción de hoy en día permite un mantenimiento y limpieza más fáciles
gracias a las tapicerías desenfundables, lavables y las estructuras
totalmente desmontables.
Los fabricación en serie no merma la calidad del producto, sino que hace
accesible a todos los bolsillos piezas muy apreciadas y con una oferta
variada en diseños y acabados.