Una pincelada innovadora en la terraza

Artículo del guía: Patricia Ferrari
Comunidad de decoración de Temalia
Fecha de publicación: 19/02/2002


Falta poco para que llegue la primavera a España. Es el momento ideal para quitar las malas hierbas, las plantas que murieron con la última helada y los tiestos rotos y rajados por el frío. Y también es el momento de pintar y sanear las demás jardineras, esas que no queremos cambiar porque nos gusta su forma, su medida o porque son un recuerdo de familia. Si empezamos a poner las plantas nuevas, después no podremos pintarlas y moverlas a gusto.

Es mejor vaciar todas aquellas que podamos, lavarlas, reparar fisuras y rajas, lijarlas y por último darles un toque especial de color. A juego con los muebles del jardín o de la terraza si queremos o contrastando con ellos, según nos guste. Es la época para innovar y salir de los típicas terracotas y cerámicas blancas esmaltadas.


Las flores y los tiestos
Llega en momento de poner las flores. Y es aquí cuando la composición pensada cobra vida realmente. Porque no solo es pintar la jardinera y ya está. También es idear la composición que formaremos entre el recipiente y el contenido. Pensemos en unas prímulas amarillas dentro de una jardinera lila, y en unos pensamientos violetas vestidos por una maceta naranja pálido. O en un tiesto azul a juego con las sillas y la mesa contrastado con unos claveles chinos de color naranja.

Todo depende de la flor que más nos guste. A partir de esa elección y del entorno se puede jugar con los matices y también con las texturas. Si la maceta tiene rayas es válido el juego entre ellas. Y si hemos puesto una planta que destaca más por sus hojas que por su floración, podemos pintar flores en la jardinera.


El estarcido
Siempre de actualidad, el estarcido puede ayudarnos a dar ese toque personal que andamos buscando. El primer paso es el de realizar el boceto previo a la confección de la plantilla. Ya hemos visto que las mismas plantas y flores pueden ser los modelos. Una vez realizado éste sólo queda transportarlo al papel manila y aplicar las técnicas especificas: recortar, enmascarar, fijar y aplicar el color. La superficie debe estar preparada, limpia y depurada. No hace falta que sea uniforme, la irregularidad y los distintos matices enriquecen siempre la composición. Una vez terminado se puede proteger el estarcido con una mano de barniz incoloro, satinado, de la misma familia que el resto de la pintura utilizada. Hay que dejar secar perfectamente antes de comenzar con el plantado y con la manipulación de las macetas.

Dentro de la línea étnica, esta técnica se presta para hacerse una composición a base de guardas tribales, en negro y marrones sobre terracota natural. Acompañadas de mimbre y rattán en el mobiliario y de grandes cestas de paja se puede crear una atmósfera relajante, iluminada por antorchas y aromatizada por esencias naturales. En la pared, un conjunto de máscaras de madera de Marruecos y en una esquina una hamaca de hilo. Si se puede por el clima y el espacio, plantas de grandes hojas verdes y helechos




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ISSN : 1578-049X