Artículo del guía Patricia Ferrari
Comunidad de decoración de Temalia
Fecha de publicación: 22/06/2001
El maestro de Feng Shui Larry Sang hace llegar a Occidente las bases de
esta técnica tradicional china a través de su ayudante Mark D. Marfori.
Éste escribió el libro ''Feng Shui, descubra el dinero, la salud y el
amor'' (Yug, S.A. México, 1999), donde divulga la visión clásica de
este método. Cuenta que esta antigua sabiduría, llamada originalmente
K'an Yu, ha permitido a quienes la usaban vivir en armonía dentro de su
espacio vital. No es una religión ni defiende ninguna práctica mística.
Feng shui, cuyo significado literal es viento y agua, significa metafóricamente
en chino ciencia natural. En Occidente se conoce desde hace muy poco, y su
práctica se va introduciendo en el diseño de interiores cada vez más
por la búsqueda del equilibrio entre el hombre y su entorno.
Desde el año 475 hasta el 770 a. C. se recopilaron las prácticas del
Feng shui en China. Aun así, se sabe que sus principios anteceden a este
periodo por lo menos en 1000 años. Los antiguos observaron que los campos
magnéticos de la Tierra afectaban al hombre de manera positiva o
negativa, dependiendo de la fecha y de su posición en relación con
ellos. Las fuerzas polares de la Tierra actúan como un canal para esta
fuente de energía.
La teoría del yin y el yang
El equilibrio necesario para una vida eficaz suele encontrarse por medio
de la idea del yin y el yang. Esta idea forma parte integral de la filosofía
de vida china, y manifiesta que la armonía existe donde hay equilibrio.
En China siempre se ha visto el concepto de yin y yang como la fuerza básica
equilibradora del universo: energías opuestas, sin una de las cuales la
otra no podría existir.
El Feng shui busca el equilibrio de la misma manera. El chi (energía)
constituye una corriente que impregna el universo, y existe como la fuente
primigenia de energía dentro de todos los seres vivos. Mediante la
ubicación y el empleo de modificadores del chi, se puede armonizar el
ambiente.
Feng shui en el diseño de interiores
El maestro Sang apunta cómo los elementos básicos del ambiente interactúan
con las corrientes del chi y los campos magnéticos de la Tierra,
constituyendo la base de su estudio. Cuenta que otra manera de considerar
el ying-yang es imaginar una casa con luz excesiva, la cual, obviamente,
provocaría jaquecas e incomodidad general y además haría que la casa se
calentara demasiado durante los días cálidos. Un análisis según el
Feng shui indicaría un exceso de energía yang. Por tanto, se recomendarían
modificaciones arquitectónicas que redujeran la luz solar: cambiar la
pintura de las paredes, y poner persianas o celosías en las ventanas.
La orientación de la fachada es muy importante. Los chinos han utilizado
tradicionalmente un lo-pan o brújula china para determinar con precisión
el emplazamiento de una estructura. Este análisis contempla los ocho
trigramas o bagua. El bagua es una distribución de ocho espacios energéticos
y un centro, que se sitúa sobre el plano de una casa teniendo en cuenta
su entrada principal.
Armonizar con la naturaleza
Cada uno de los espacios del mapa bagua refleja un elemento de la
naturaleza: fuego, agua, metal, madera y tierra. A la vez, representa un
área de la vida como prosperidad, fama, amor, familia, salud,
creatividad, conocimiento, profesión, y relaciones. La vida de la persona
será tanto más armónica cuanto más coincida la distribución de su
vivienda con los trigramas. Un ejemplo: para potenciar amor conviene que
el dormitorio e encuentre en la zona del mapa bagua correspondiente a
pareja y relaciones.
Esta técnica china de distribución ha tomado varias ideas importantes
del I Ching, llamado también ''El libro de las mutaciones''. Es una guía
práctica. La idea de los cinco elementos de la naturaleza está tomada de
este libro. Cada uno de ellos representa una energía distinta, y la
manera como interactúan unas con otras constituye un aspecto de gran
relevancia. Algunos elementos armonizan entre sí, otros chocan, dominan o
debilitan al otro.