Cómo dar luz a la zona de estar

Artículo del guía:Patricia Ferrari
Comunidad de Decoración de Temalia
Fecha de publicacion: 18/05/2001



El salón comedor es un espacio que se presta a la diferenciación de ambientes según la iluminación. Allí se realizan distintas actividades: comer, leer, ver la televisión, dormir la siesta, escuchar música y jugar, entre otras. Cada tarea precisa un estudio específico de iluminación. La zona del comedor necesita una luz directa y puntual, mientras que la de los sofás es mejor que sea indirecta para luego ir acentuando las partes. Es recomendable una suave iluminación general.

Existen diferentes tipos de lámparas, o 'luminarias', como se puede encontrar en los catálogos. Según sea la forma del aparato y la manera de arrojar la luz, se clasifican en: directas, indirectas y mixtas. Por ejemplo, una lámpara de escritorio da luz directa sobre la zona de trabajo, mientras que un aplique mixto de pared puede iluminar indirectamente el techo y directamente el suelo. Un reflector orientable dirigido al techo, sobre todo si el cielorraso es blanco, devuelve una luz general indirecta por efecto de su reflejo. Si está bien aprovechada, puede significar un ahorro a final de mes.


Luz fría y cálida
En cuanto a la fuente de luz, la lámpara puede ser incandescente o de descarga. Dentro del primer grupo están las bombillas con filamento y las halógenas. En el segundo, las fluorescentes y las de distintos vapores. El índice de reproducción de color, la intensidad y la temperatura de color son factores a tener en cuenta a la hora de crear un ambiente cálido o frío. El asesoramiento de un especialista será fundamental y no por ello más costoso. Los reguladores de potencia y la discriminación por zona ayudarán a tener diferentes opciones de iluminación según su uso.

En la zona de comedor, es esencial que la iluminación sea diáfana. Para eso hay que tener en cuenta el tipo de foco que se colocará: tiene que reproducir perfectamente los colores, por lo que una lámpara incandescente reflectora puede ser una buena opción. Existe una gama específicamente creada para esta zona de la vivienda.

Una buena elección para la iluminación general es lámpara fluorescente compacta de bajo consumo, que puede estar encendida mucho tiempo sin tener un excesivo gasto de energía. En la zona de descanso es adecuada una luz cálida, arrojada por una bombilla incandescente a través de una pantalla de tela. Una buena ubicación es sobre la mesa de rincón. Igualmente, en la zona de lectura, conviene disponer una lámpara de pie con foco halógeno regulable en intensidad. La variedad ayudara a matizar el espacio.


Brillo y luz tamizada
Si existe alguna pieza especial que se quiera destacar lo recomendado es una lámpara halógena, sobre todo si va empotrada en un portalámparas orientable. Reproduce perfectamente el color y sobre todo los brillos. Pueden conseguirse con diferentes aperturas de ángulo de iluminación, lo cual permite obtener un haz lumínico puntual y cerrado, u otro más general y abierto. Hay filtros especiales de color para crear diferentes efectos.

No es aconsejable ver la televisión a oscuras, porque el contraste entre el foco emisor y el resto de la habitación es muy marcado. Ello provoca que el ojo deba realizar un enorme esfuerzo para adaptarse a los constantes cambios de intensidad. Se recomienda compensar la zona con una luz difusa, situada detrás del aparato televisor y que no produzca reflejos sobre la pantalla.

Otro caso particular es cuando en el salón se encuentra un área verde o un acuario. Entonces, es recomendable utilizar tubos fluorescentes especiales, que favorecen la fotosíntesis y el crecimiento de las plantas y dan una mejor calidad de vida a los peces. El uso de relojes programables para encender y apagar los puntos de luz a determinada hora ayudan a economizar, y evitan olvidos indeseados de luces encendidas.


 

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