Artículo del guía:
Patricia Ferrari
Comunidad de Decoración de Temalia
Fecha de publicación: 25/02/2002
El estarcido es una técnica de pintura decorativa que nos permite
recuperar y remodelar objetos de todo tipo. Se utiliza tanto para
decorar una colcha, un estor, una silla, una mesa o un arcón, como
una pared o un techo. No hay límites para su aplicación más que los
de la propia imaginación. Plasmar la guarda de la colcha en las
mesillas de noche o hacer una guirnalda en la pared del dormitorio a
juego con la misma consigue ambientes únicos y equilibrados.
Más que nunca es evidente en esta técnica el juego de la forma y del
color, pudiendo concebirse desde trampantojos hasta formas geométricas
o simplificaciones figurativas. E incluso facilita el ahorro de
aquellos muebles en dónde sólo basta con la sugestión de la forma:
pintar un cabecero que no tenemos, una ventana que no existe pero que
visualmente necesitamos para quitarnos esa sensación de ahogo en la
habitación, o enmarcar un simple espejo pegado en la pared dándole
un valor estético que antes no tenía.
La técnica empleada
La base de está técnica consiste en traspasar un dibujo preconcebido
a una cartulina, calarlo en la misma y aplicarle el color pulverizándolo
sobre la zona o con suaves toques de pincel. No sólo la parte
recortada es la que cuenta, sino también las zonas llenas. La unión
de varias partes cortadas por puentes es fundamental para conseguir
unidad en el dibujo así como estabilidad en la plantilla. Aquí el
ritmo es fundamental para lograr una todo entre forma y puente. Si se
están utilizando representaciones curvas por ejemplo, puede seguirse
con esa misma tendencia en las uniones.
Tanto los muebles como los pavimentos y paramentos deben estar
perfectamente limpios antes de comenzar con la transferencia. Si el
objeto va ha tener mucho roce, es conveniente darle una mano de barniz
incoloro para evitar que el estarcido se ensucie y desaparezca con el
tiempo. Es aconsejable no usar muchos colores, la definición de
antemano de la armonía con la que se va a trabajar facilitará la
elección de los mismos y su ubicación en el plano. La intensidad se
puede conseguir con superposición de finas capaz de pintura y con la
mezcla.
Los materiales utilizados
Además de los materiales específicos que se utilizaran para hacer el
croquis y el posterior dibujo que luego será plasmado en el molde,
como son lápices, rotuladores, goma y papel también emplearemos una
lámina de acetato, transparente si es posible, (puede valer una
radiografía vieja), o una cartulina Manila empapada en aceite de
linaza para confeccionar la plantilla. Hay que tener prevista una zona
para cortar, una cuchilla y una tijerita curva. Para fijar la
plantilla puede utilizarse aerosol adhesivo o cinta para enmascarar. Y
nunca está de más tener abundante papel de periódico para preservar
aquellas zonas en las que no queremos que llegue la pintura.
Según cual sea el soporte, así será la pintura a utilizar. Pueden
usarse pinturas acrílicas, al agua, con una base espesa para
conseguir relieves o más finas para lograr transparencias.
Igualmente, según sea la pintura, así será el disolvente utilizado.
Y por último, no debemos olvidar el pincel redondo de pelo duro, la
esponja o la pintura en aerosol. Cualquiera de estos tres elementos es
válido para aplicar el color.