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Buscando la luz | ||
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La
luz natural es un bien que no tiene precio, siempre la estamos buscando y
si, desgraciadamente, nuestro piso está mal orientado, no nos queda más
remedio que sustituirla por luz artificial.
A veces sólo con tirar un pequeño tabique no portante o poner una ventana más grande se consiguen efectos increíbles.
Integrar el comedor con el salón puede hacer que recibamos la luz por dos sitios orientados de forma diferente. Y si además colocamos una puerta con cristal transparente o traslúcido conseguiremos un aporte lumínico aún mayor.
Todas las estancias son susceptibles de mejora. Una cocina oscura trasmite tristeza y no invita a permanecer en ella. Mientras que otra luminosa parece más grande, más limpia y más acogedora.
Puertas correderas
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